27 de noviembre de 2008


SIGUIENDO LAS TORRES
Atraca-Yauli

Por
Raúl y Franpisco

Para todos los que alguna vez hemos ido a la laguna Rapagna viéndola delante nuestro y también ingresando por la quebrada Atacra deben haberse preguntado si existe una forma de continuar esa quebrada, y de hacerlo que habrá? les ha pasado alguna vez? Pues a nosotros también, por esa razón Francisco le pregunto a una pobladora, la señora Celestina en Atacra hace como 3 meses si existía un camino más allá obteniendo un si de respuesta y una explicación de cómo hacerlo, ya que no teníamos referencias de alguien que haya ido por ese lugar, eso quedo como ruta pendiente.

VIERNES 29 AGOSTO
Salimos tarde del paradero Arica llegando aún más tarde a San Mateo de Huanchor, hicimos una ultima revisión de las provisiones partiendo hacia Río Blanco, era más de la 1 pm cuando llegamos así que empezamos haciendo el camino hacia Rapagna tomando el desvío de la derecha siguiendo el río, el camino va apareciendo y ascendiendo por la quebrada atacra lentamente aparecen las inconfundibles puntas entre plomas y blanquecinas del cerro uña de gato al verlas estaba cerca las casitas donde pediríamos el dato por última vez, como es de esperarse tuvimos el recibimiento de los perros pastores, luego de llamar apareció una joven, era la hija de la señora Celestina, llamo a su madre y les pedimos que nos digan como llegar a nuestro hasta la laguna Pomacocha y de ahí a Yauli, nos señalo una torre localizada en el inicio de una quebrada, ese sería el camino a seguir, una trocha que fue hecha hace mucho tiempo para levantar las torres de energía eléctrica, partes de la trocha no existen debido a los deslizamientos, luego de agradecer y despedirnos continuamos, esta vez sentimos el cansancio y la altura, además que Francisco sentía un malestar debido(según el) al pastel de choclo de la mañana, tras ver el mapa decidimos que lo mejor sería quedarnos lo más cerca de la torre continuar al día siguiente, armamos la carpa cerca de una cascadita con la vista del sol delante nuestro perdiéndose entre las montañas iluminándolas con un tono naranja digno de su despedida y un grupo de llamas que bajaban cerca nuestro.


SABADO 30 DE AGOSTO
Luego de dormir bastante salimos a las 9:40, no teníamos un punto fijo donde llegar ese día solo que había que avanzar lo más que se podía, iniciamos la trocha que llevaría cerca de una torre, esa era la constante, estar relativamente cerca de ellas y ver otros desvíos que llegaban a otras torres mas alejadas a lo lejos era visible el camino que ascendería lentamente, estábamos al lado de un pampa siguiendo una recta, antes de dar la vuelta a la izquierda se observaba la trocha derribada y un caminito alterno, solo al llegar se sabría donde ir, justo en el desvío aparecieron una manada de llamas, la mayoría nos ignoro menos una, la más grande, que no dejo de vernos con actitud desafiante hasta que nos fuimos, tomamos la vía alterna hasta volver a la trocha, montañas de color rojo aparecían cerca esta vez y a lo lejos otras de color plomizo, con una extraño zigzag muy empinado, no podía verse por donde avanzar hasta ese entonces, solo al llegar se vería otro enorme camino zigzagueante, como toda trocha debe de tener cerca de ella un corte, una forma más rápida de subir o de bajar cual sea el caso, al divisar cual sería el camino de ascenso apareció una vicuña, solo una, casi en línea recta hacia nosotros que emitía un extraño sonido pero estaba ubicada a pocos metros del abra, como si nos señalara el camino, pensamos que se espantaría al subir pero no sucedió de esa forma, permaneció en su mismo lugar como esperando la foto, solo al estar cerca de ella se alejo corriendo, al llegar al abra se divisaba a lo lejos un tanto confuso el camino a seguir y la quebrada, ya no buscábamos la trocha si no las vías alternas, los cortes, nevados al fondo, montañas de color rojizo, un nevado que se resiste a su desintegración a la izquierda, la pampa más abajo, aves a lo lejos en un pantano que no estaba tan seco, ese era el paisaje que se podía observar desde esa altura, cerca de los 5000 metros, con un viento muy fuerte que hacia tambalearnos por momentos, al continuar el viento cesaba, solo era cuestión de seguir y el camino seguro aparecería, y así fue, la trocha se abría demasiado así que lo mejor era entrar o rodear el pantano, al hacerlo una bandad de huashuas con el típico vuelo en pareja se alejaban de ahí volando a ras del pasto, un grupo de 4 vicuñas se mezclaba entre las llamas a nuestra izquierda, al terminar el paisaje visto desde el abra dimos una gran vuelta hacia la derecha daba la impresión de que todo se cerraba si avanzaríamos, era el recorrido de la quebrada, a lo lejos tanto que era difícil verlos aparecieron tres niños, señal de que algún pueblo o estancia era cercana, tras casi 1 hora de continuar la quebrada volvía a abrirse dando lugar a otra vista, pequeñas estancias eran ya visibles en la lejanía con una cadena de montañas a su espalda, nevados que tratan de mantenerse una vez más, ya estaba cerca el pueblo de Pomacocha, lo malo era que al final en la última curva solo era la trocha como camino, la verdad se siente más cansado caminar por ahí que buscar tu propia vía, ya avanzada la tarde llegamos a la inmensa laguna de Pomacocha, solo faltarían casi 5 o 6 kms hacía Yauli, nuestro destino final, lo malo como vuelvo a repetir era caminar en esa trocha solo pudimos evadirla 1 km aproximadamente, la meta era llegar no solo al pueblo sino a los baños termales, antes encontraran un pueblo que se llama Túnel(vaya nombre) no se sorprendan aparte del nombre que no sepan darles razón de la ubicación de los baños termales de Yauli, están cerca del pueblo, al menos Francisco los saco por el olor, no hay ningún letrero, están a la izquierda de la carretera, la tierra es media blanca, casi abandonado, algunos carros, eran más de las 4 pm, así que entramos, vaya si el agua era caliente, pero fue relajante, de ahí solo 10 minutos más a Yauli, tomar una combi hacía la Oroya que demoro 45 minutos mas o menos, esperar un bus interprovincial y llegar a Lima.
Saben, una cosa extraña fue que al estar cerca de un pueblo o estancia era observable algo de basura, una botella, una envoltura de tofee, etc será por eso que la huashua no vuela donde esta cerca el hombre? Que la vicuña se aleja de nosotros cada vez más? Es tan difícil darse cuenta de que todo lo que nos rodea algún día ya no estará, lo que más queramos u odiemos tendrá un final, hasta algo tan bello e inmenso como nuestras montañas tendrá también un final y solo nos queda disfrutarlo y cuidarlo lo más que podamos, tal vez sea así nuestra vida en este mundo disfrutarla, cuidarla y disfrutar y cuidar a nuestros seres queridos ya que solo nos acompañaran un tiempo, al final solo tendremos el recuerdo de haber hecho lo mejor posible en un momento presente que después de irse se llamara pasado, y no volvera.
En los días que escribía esta crónica una luz se fue de este mundo, pero dejo en sus seres su más grande recuerdo, su vida misma, Sra Justina adiós, descanse en paz.

Raúl Arauco Fano(Guía de Montañistas 4.0).